Resistencia, 4 de marzo de 2005
Señor Presidente,
Me dirijo a Usted a efectos de hacerle llegar mi inquietud como
argentino ante un mal que ocultado por otros males aqueja a nuestro País desde hace
muchos años, y me refiero a un tema que con el tiempo se transformó en tabú para los
argentinos: Malvinas.
No pretendo quitarle su tiempo y escribí estas líneas con la duda de que nunca
llegue a sus manos mi propuesta, espero que alguien le preste atención, no es nada
original pero Usted señor, más allá de los problemas urgentes de Argentina, también
tenemos otros problemas y entre ellos el de la desmalvinizacion. Normalmente escribiría
este término entre comillas, pero creo que ya tiene un verdadero significado propio, y
esta teoría llevada a la práctica desde el gobierno militar pasando por todos los
gobiernos democráticos, está amargando el lapso de vida que nos queda a todos los que
vivimos por estos tiempos. Estoy de acuerdo que el hambre y el desempleo son más urgentes
que las Islas Malvinas, pero Usted señor dudo que crea que estos problemas se solucionan
sin soberanía y libertad de acción.
Podría hacer innecesariamente extensas estas palabras, pero creo que Usted sabe a
lo que me refiero. Los niños que no vivieron la época de la recuperación no son
instruídos al respecto ya que desde el Estado no se bajan políticas ni claras ni no
claras, directamente no hay políticas sobre el tema, ni para ex Combatientes, ni
políticas educacionales, ni diplomáticas, ni de defensa, etc.
Señor, no somos inmortales, no podemos esperar 99 años de "paraguas";
comprendo los tiempos diplomáticos, pero creo que los argentinos a los que nos toca vivir
en estos días merecemos morir con la idea de que estábamos haciendo lo posible por
nuestro Honor Nacional, por nuestra Soberanía, y Malvinas es el ejemplo de esta causa.
Señor Presidente, conviértase en el abanderado de los argentinos y lleve este
conflicto a las Naciones Unidas, a la OEA, presione, trabaje, háganos trabajar,
bríndenos la posibilidad de trabajar por nuestra Patria, dénos la posibilidad a los que
queremos morir en este suelo de sentir que donamos sangre por los que dejaron sus huesos
en las Islas, premie Señor Presidente públicamente a los que hicieron las cosas bien en
la Guerra de 1982, a esos Pilotos, Infantes de Marina, tropas de Ejército. A algunos ya
se los premió, vuelva a hacerlo, transforme en ejemplo para las nuevas generaciones a los
que supieron morir en silencio, eso le aseguro servirá más a los familiares de los
muertos que el dinero; no espere el 2 de abril para hablar del tema, sea distinto a los
demás. Señor, Usted tiene la oportunidad, no deje pasar el tiempo. Valore más allá de
sus opiniones personales a argentinos que son un orgullo y que estuvieron y están a la
altura de nuestros más altos próceres.
Señor Presidente, humildemente le ruego, instaure Usted un Organismo Nacional que
trabaje todos los días en este tema y que los argentinos que quieran puedan ayudar gratis
a esta causa, en cada una de las provincias y a nivel internacional, pues está claro que
el trabajo de la Cancillería no basta. Es necesario que todos participemos de esto para
que los ex Combatientes se sientan valorados, y los familiares de los Caídos consolados.
Señor Presidente, no le haga fácil la ocupación al Reino Unido, presione, indague,
trabaje, dé un vuelco a esta política sin sentido que viene desde hace tantos años, por
los menos que les cueste dinero mantener las fuerzas que tienen en las Islas, habilite las
bases de la Fuerza Aérea y las navales en la Patagonia, haga que nuestra flota pesquera
vuelva al mar y que las riquezas del Mar Argentino sean para los Argentinos y no que se
las lleven los mismos países que nos asfixian y usurpan, Usted sabe a lo que me refiero.
Es simple, presión es demostrar que no olvidamos que somos un país en serio, que no
cedemos la cabeza esperando la guillotina.
Señor Presidente, dénos la posibilidad de servir a la Patria, no nos deje morir
sin sentir que hicimos lo posible por el Honor y el reconocimiento a nuestros Héroes, por
las generaciones venideras hágase un lugar en la historia, Usted puede unirnos y darnos
la fuerza que necesitamos para levantarnos, háblenos, guíenos, que entiendan que
habitamos la Argentina porque queremos y no por obligación.
Señor Presidente, si Usted lo desea, humildemente tengo varias ideas para aportar
en este sentido, no tiene más que ordenar a alguno de sus secretarios que me contesten a
esta inquietud y si le interesa, humildemente estoy listo para servir a mi país.
Cesar Javier Morante
Reportero Grafico
29 años
javiermorante181@hotmail.com
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