El
"Tigre" Roberto Rimoldi Fraga
y su espectacular presentaci�n en el
D�a de la Bandera en Casa Patria
Cobertura
completa, textual y gr�fica, de su conferencia sobre
"La b�squeda de la conciencia nacional" - Videos de su show
ac�stico exclusivo en la sede del CEDICAP.
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Domingo 29 de junio de 2008
BUENOS AIRES
(RK) --El viernes 20 de junio, D�a de la Bandera, Casa Patria celebr� la
fecha con un evento de alt�simo nivel: una conferencia y show exclusivo
del reconocido cantautor folkl�rico argentino Roberto Rimoldi Fraga, cuya fama se
extiende por toda Latinoam�rica y que es, por supuesto, uno de los
m�ximos referentes de la m�sica nacional.
El CEDICAP realiz� una intensa campa�a de
afiches por toda la Ciudad de Buenos Aires para promocionar el acto, y distintos medios de
prensa se hicieron presentes para cubrirlo en la sede del instituto. Del campo
patri�tico, podemos destacar a la revista de m�sica popular "La Maroma", la
Radio "Tradici�n" AM 1580 y el director del portal "El Malvinense".
La concurrencia fue desbordante, y
las instalaciones de Casa Patria estuvieron colmadas por gente de todas las edades, la
cual estaba muy entusiasmada por la organizaci�n del encuentro nacionalista. Mientras en
el sal�n se colocaron todas las sillas que se pudieron, en el hall central del CEDICAP
muchas personas quedaron de pie, incluso ocupando las escaleras laterales, siguiendo las
alternativas de la conferencia y del espect�culo musical. No debemos pasar por alto que
durante el fallido gobierno de De la R�a, Rimoldi Fraga estuvo prohibido en todos los
escenarios por orden del tristemente conocido Dar�o Lop�rfido, uno de los jefes del
"Grupo Sushi", quien aborrec�a al artista por sus canciones patri�ticas y que
exaltaban la hombr�a y a los grandes pr�ceres argentinos. Su posici�n cr�tica del
kirchnerismo gobernante parece tambi�n traducirse hoy en una censura encubierta.
Cuando el protagonista de la noche
lleg�, hubo una calurosa ovaci�n, y Rimoldi Fraga salud� con la simpat�a y el carisma
que lo caracterizan, para luego ingresar primero al despacho de la Comisi�n Directiva del
CEDICAP, donde fue recibido por la Directora, Profesora Alicia Mar�a Quinodoz, y por los
miembros del Consejo Honorario, como el dirigente nacionalista Alejandro Carlos Biondini.
Mientras tanto, la numerosa concurrencia aguardaba espectante y disfrutaba de un fondo de
canciones patri�ticas.
Como se�alamos antes, fue notable
la amplitud generacional del p�blico. Hubo mucha juventud, sobre todo parejas de chicos y
chicas que hab�an visto los afiches cuando paseaban por el microcentro porte�o, as�
como matrimonios de mediana edad, familias enteras que trajeron a sus hijos adolescentes y
personas mayores estaban felices por poder escuchar al "Tigre" Rimoldi Fraga en
vivo.
Cuando Rimoldi Fraga se fue
abriendo paso entre el cari�o del p�blico e ingres� al sal�n, acompa�ado por los
miembros del Consejo, el acto tuvo su inicio formal. El Secretario del instituto, Nahuel
Echeverr�a, invit� primero a entonar las estrofas del Himno Nacional y luego las de la
marcha "Mi Bandera". Seguidamente, present� al conferencista con las siguientes
palabras:
"El Se�or Roberto
Rimoldi Fraga irrumpi� con su particular estilo en los festivales m�s encumbrados del
pa�s. Con apenas 20 a�os conquist� el prestigioso Festival Nacional de Folklore de
Cosqu�n. Asimismo, Baradero, Jes�s Mar�a, R�o Ceballos y Balcarce, entre otros, lo
contaron como atractivo infaltable en varias de sus ediciones, y as� convirti� su
"Argentino hasta la muerte" en marca registrada que perdura en nuestros d�as.
"En su
consecuente lucha por reivindicar la figura de nuestros caudillos m�s nobles, la
consideraci�n popular lo identific� como uno de los int�rpretes preferidos de nuestro
acervo nativo. Como prueba de ello, destacamos que fue designado Padrino de la Provincia
de la Rioja. As� tambi�n, la Junta de Estudios Hist�ricos del Instituto Sanmartiniano
le entreg� su condecoraci�n m�s alta, por m�ritos y honores patri�ticos.
"En Septiembre de 1989, el artista y el hombre cumplieron uno de sus sue�os m�s
anhelados: promover y presidir la Comisi�n Popular Pro-Repatriaci�n de los restos del
Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, empresa que culmin� exitosamente con el
retorno a suelo patrio del Restaurador de las Leyes.
"Guiado por la profunda convicci�n en la trascendencia de alcanzar una identidad
nacional propia, en el a�o 1997 plasm� su idea de producir un programa televisivo. As�
naci� en Canal 7 "Sembrando Con..Ciencia" un ciclo que r�pidamente se gan� la
preferencia y el coraz�n de la Familia Argentina. Logr� as� una importante acci�n
docente a nivel masivo, donde pudo expresarse un amplio espectro de la argentinidad:
paisanos, gente de fe, artesanos, cantores e int�rpretes consagrados del folklore, como
as� tambi�n j�venes valores representantes de las nuevas generaciones.
"Como corolario de su pensamiento y ratificando su permanente compromiso con la Causa
Nacional, en el a�o 2007 decidi� incursionar en la acci�n pol�tica, presentando su
candidatura como intendente del Partido de Pilar.
Compatriotas, con leg�timo orgullo de argentino, tengo el honor de presentar al �dolo
popular, al "Tigre". Tiene la palabra el Se�or Roberto Rimoldi Fraga."
En medio de aplausos y
exclamaciones de aprobaci�n, Rimoldi Fraga subi� entonces al estrado del CEDICAP, e
inici� una profunda y emocionante disertaci�n en la que llam� a los compatriotas a
retomar las banderas de la Causa Nacional. Explic� que su compromiso activo lo tuvo desde
muy joven, cuando milit� en las filas de Tacuara, y conmemor� las figura del General
Manuel Belgrano, del General San Mart�n y del Brigadier Don Juan Manuel de Rosas. Se
mostr� sumamente feliz por estar en Casa Patria, destacando que esperaba que "�sta
es la primera pero no la �ltima" invitaci�n, y abog� porque "en un
futuro no muy lejano podamos tener m�s Casas Patria en todos los barrios", lo
que fue inmediatamente asentido con fuerte aplausos por los presentes.
Tras culminar con su exposici�n,
cuyo texto transcribimos al final del art�culo, lleg� la hora del esperado show
ac�stico. Tomando su guitarra, y con voz potente, "El Tigre" comenz� con su
sentida canci�n "La Novia de Junio", un tema compuesto en homenaje a la
bandera. Luego sigui� con otros �xitos, siempre ovacionado por la concurrencia, hasta
que a pedido de la gente interpret� el famoso "Revuelo de Ponchos Rojos", que
sin dudas fue uno de los puntos m�s vibrantes de la noche. En ese momento, todos los
presentes acompa�aron la letra y gritaban con fervor las estrofas "�Que viva El
Restaurador / grita el pueblo, se alborozan / �Viva la Federaci�n / y Don Juan Manuel de
Rosas!". Otro tema celebrado fue "Pucar� de Malvinas", en homenaje a
los heroicos pilotos argentinos que desafiaron y hundieron a gran parte de la flota
inglesa en las aguas del Atl�ntico Sur en 1982, y la gente acompa�aba con palmas la
letra que dec�a "Grupo 3 de ataque / no hay radar que te pare / tu bautismo fue
de fuego / qued� en laureles en los mares / Pucar� brav�o / que all� en el Sur te
graduaste / el gringo ya se dio cuenta / qu� significa enfrentarte".
El cierre fue, como se esperaba,
con el gran �xito del artista, "Argentino hasta la muerte", donde Rimoldi Fraga
recit� y cant� desplegando gran sentimiento y rugiendo el grito final, lo que puso de
pie a toda la concurrencia con una interminable ovaci�n. J�venes y mayores, hombres y
mujeres patriotas se identificaron con todas y cada una de sus canciones, y "El
Tigre" supo responder a los v�tores saludando con la humildad de los grandes y con
una amplia sonrisa. Muchos lloraron emocionados y al final los asistentes hicieron una
larga fila para poder tomarse una foto de recuerdo con el �dolo del folklore.
A continuaci�n, la Red Kalki pone
a disposici�n de sus lectores el texto de la conferencia y los cuatro videos del show
ac�stico exclusivo que Roberto Rimoldi Fraga brind� en Casa Patria.
CONFERENCIA DEL SR.
ROBERTO RIMOLDI FRAGA
EN EL CENTRO DE DIFUSI�N CASA PATRIA DEL D�A VIERNES 20 DE JUNIO DE 2008
LA B�SQUEDA DE LA
CONCIENCIA NACIONAL
Las ra�ces,
el barrio, y la militancia nacionalista
Para mi es un
placer, un gusto estar en este auditorio, por lo emblem�tico de lo que significa esta
Casa, esta convocatoria que encierra la palabra Patria. Hoy nos vemos consustanciados con
lo que es la lucha del hombre, con lo que tiene que ver, en muchos casos, con la b�squeda
constante de lo que hace al arraigo, a la pertenencia de un pueblo, a sus usos, a sus
costumbres, al criterio de tradicionalismo que es la esencia misma de nuestros
cong�neres, que dieron lo que es m�s preciado, que es la vida, en pos de que pudi�semos
heredar esta patria grande en la cual convivimos. Eso lo sinti� uno desde muy chico, y
causalmente estoy en mi barrio Floresta, que fue la cultura de lo que ten�amos, sobre
todo a lo que era la esencia misma de las sociedades de fomento, donde primaba lo que era
el criterio vecinal, que era un poco la defensa de la representatividad de los barrios.
Yo nac� en un hogar
donde se cultivaban por sobre todas las cosas las costumbres nacionales. Mi madre era una
luchadora, hace m�s o menos un a�o que la perd�, pero en lo que le permit�a la vista
con sus 92 a�os, era una lectora compulsiva, y fue un poco la que me dio el impulso, la
iniciativa de abrazar y guardar el amor y el cari�o al sentido de identidad y de patria.
A los 5 a�os tuve la posibilidad de ganar un primer fac�n, en lo que significaba el tema
de la danza, del folklore, que era una pr�ctica que estaba muy incorporada en las
costumbres barriales. Hab�a una cultura de tratar de abrazar el sentimiento de lo que
ten�a que ver con lo nuestro, donde evidentemente a veces exist�a una disparidad de
criterios, se iba alguien para el lado del tango, o alguien para el lado del folklore,
pero de alguna manera eran las ra�ces de nuestra Argentina, el criterio del porte�o, y
la forma de ser del hombre del Interior. Uno fue mamando todo ese estilo de cultura, se
fue comprometiendo a trav�s de un ideal, y evidentemente los sacrificios de lo que
significaba en ese momento la lucha nacional.
Desde muy chico, a
los 14 a�os, ya ten�a el inter�s de abroquelar y de sentir lo que significaba la
defensa y el sacrificio de nuestros hombres. A los 14 a�os militaba en lo que significaba
Tacuara, que ten�a mucho que ver con el compromiso de defendernos ante los avances
for�neos de una cultura que no nos pertenec�a, que trataba de cambiar el criterio e
identidad. Eso despu�s fue despertando sobre todo la inquietud de querer internalizar
todo este sentimiento a trav�s del pensamiento, a trav�s de lo que uno fue manejando
desde el compromiso. Lleg� el momento de la educaci�n, el momento de la cultura, donde
uno iba avanzando cronol�gicamente a lo que significaba formarse, y me recib� en la
Escuela Normal de Profesores "Mariano Acosta", donde todo lo que era el cuadro
de nuestros profesores era el que hac�a los libros para todo el ciclo secundario, y
entonces uno ten�a la virtud o la ventaja y el privilegio de tener gente que a conciencia
nos educaba no solamente en la materia en la cual desarrollaban, sino que era una
formaci�n de vida, un momento muy importante del pa�s, con un criterio de respeto por
los valores, respeto por los c�digos, cosas que tambi�n se aprend�an en los barrios.
Este estilo de cosas
se fue perdiendo por una cultura distinta, donde se mezcl� mucho, donde se fueron
perdiendo las generaciones que ven�an por detr�s, donde se desvaloriz� y todo fue
siendo m�s permisivo. El hecho del logro, el hecho del sacrificio, el hecho de avanzar
por jerarqu�a, por capacidad, y por dedicaci�n y/o responsabilidad, eso fue de alguna
manera siendo degradado en la cultura nacional. As� se fue minando todo aquello que era
la formaci�n de un individuo para ir adoptando criterios de formaci�n for�neos, y eso
fue lo que nos fue desculturizando en el sentido de abrazar el sentimiento por lo nuestro.
El homenaje a
Belgrano y los prohombres de la Patria
Yo s� tuve la
posibilidad de ir adentr�ndome en el estudio de los personajes de nuestra Historia, que
ten�an la condici�n natural de tener la responsabilidad social, porque nac�an como
civiles y ten�an formaci�n terciaria o posibilidades de ser profesionales, pero cuando
llegaban los desaf�os de la vida, no dudaban ni un instante en ponerle el pecho a la
circunstancias y sal�an de alguna manera a gestar lo que era tratar de cuidar las
fronteras y frenar en ese momento lo que era el avance realista.
Hoy estamos
recordando a uno de los prohombres, si se puede decir, menos difundidos en cuanto a su
vida. A Belgrano se lo recuerda por ser el creador de la bandera y por las batalla de
Tucum�n y Salta, y fue un hombre que de muy joven particip� en las guerras del Paraguay.
La historia lo oblig� en cierto modo a cambiar el rumbo de su elecci�n, porque lo que de
alguna manera prim� fue el deber, la responsabilidad que ten�a para con sus propios
cong�neres y para con su propio pueblo. Nosotros hist�ricamente tendemos a ser
adoradores de la necrolog�a, generalmente recordamos a los pr�ceres, a los hombres
destacables, no por su obra sino por el d�a en que mueren, y tendr�a que tener este 20
de junio en recuerdo de febrero o de abril, del 17 de abril o del 15 de junio, donde se
enarbolan por primera vez en el fuerte, donde antes exist�a una bandera espa�ola, estos
colores azul celeste y blanco.
Seg�n documenta la
historia, en su momento Manuel Belgrano hab�a pensado en la inversi�n de los colores de
la escarapela, y seg�n documentan algunos historiadores por darregotipos o pinturas que
se ven de la batalla de Salta, se ve a la bandera con dos rayas horizontales, una blanca y
una celeste. Otros historiadores hablan de que era vertical, pero de alguna manera
predominaba, lo dicen en algunas canciones, el azul y blanco de la bandera, porque en lo
que nos ata�e a los federales, el celeste era propio y de uso privativo de los liberales,
y por ello no estaba de acuerdo el Brigadier (NdR: Juan Manuel de Rosas) de
aceptar el celeste en ese momento.
Hoy escuchaba unos
pasajes de la presidenta hablando en los colegios, donde remit�a al hecho puntual de
buscar la distribuci�n de las riquezas haciendo un parang�n con Belgrano en el tema
social, pero haciendo hincapi� en la solemnidad de nuestros pr�ceres, dando a entender
como que estaban en el m�rmol y no ten�an la posibilidad de humanizarse. Yo creo que
ser�a buen�simo el hecho de despertar tambi�n el recuerdo de la conciencia en nuestros
pr�ceres y sacarlos de ese m�rmol, sobre todo en esta �poca, y tomar como ejemplo el
accionar de un hombre austero, que estando enfermo de muerte paga a su m�dico con un
reloj de oro, el cual lastimosamente el a�o pasado robaron y a�n no ha sido devuelto al
museo; Belgrano paga la atenci�n m�dica con ese reloj, y el gobierno le hab�a dado 40
mil pesos reales, los cuales dona para hacer cuatro escuelas que reci�n hace tres o
cuatro a�os se terminaron de construir. �sta es la realidad en nuestra historia, por eso
creo que a veces mezclar las actitudes no es sano. Yo creo que tenemos que tener el
ejemplo real de esta gente, como dije en un comienzo, que se iba ganando sus grados en
batalla, por eso tomemos ejemplos de hombres como "Pancho" Ram�rez, como
Urquiza, hombres algunos de los cuales mueren a los 32 a�os siendo generales y en
combate. Son muchos los exponentes de esta gente que ven�a de un linaje especial, que
ven�a de la sociedad de cada provincia, pero ten�an en su cabeza, en sus pensamientos,
el ideal de lucha y la convicci�n de aglutinar gente y manejar lo que era la defensa de
la soberan�a de toda la naci�n en su momento.
Por eso, por la
defensa de todos los valores mencionados, que yo agradezco esta invitacion, porque por
sobre todas las cosas tenemos una obligaci�n quienes tenemos boleto de ida en muchas
cosas y una vida hecha sin dobleces ni tapujos, clara como los r�os de nuestras sierras,
tenemos la responsabilidad, por el hecho de referenciarnos en todo aquello que nos ata�e
haber visto, c�mo se fue de alguna manera desmembrando todo este ideal de Patria.
Lastimosamente vemos que el tema "Patria" s�lo brota cada cuatro a�os con un
mundial de f�tbol. Yo creo que tendr�amos que entender que �sta es la simbolog�a que
hace a la identidad de este pueblo, porque lamentablemente ten�s que aceptar que muchas
veces los medios son proclives a tener un control aglutinado y a ser formadores de
opini�n para dar por tierra con todo aquello que hace a la esencia de un hombre patriota
y aprovechan para dar paso a la proliferaci�n de varios personajes, "autores
hist�ricos", que piensan que van a vender m�s libros porque muestren las miserias
de los pr�ceres. Yo siempre digo que no le pueden llevar la vaina a esta gente, pero hay
como una compulsi�n de tratar de hacer hincapi� en esos hechos, sobre todo para lo
desprevenida que est� la mayor�a de los j�venes, que est� como en un hueco negro donde
evidentemente ha perdido contacto con la realidad, y es as� como sobre todo los chiquitos
no saben cu�l es el recordatorio de un hombre que perdi� la vida, sacrific�ndose para
que nuestro pueblo herede libertades, y asocian el hecho con el fin de semana largo, y son
c�mplices los docentes, y son c�mplices las autoridades y quienes planifican los planes
de educaci�n.
La
reivindicaci�n del 2 de Abril, la Vuelta de Obligado y la lucha actual del Campo
Argentino
Existe hoy una idea
real de tergiversar la Historia de nuestro pueblo, y est� desde no hace mucho tiempo,
desde el gobierno radical. Ac� tenemos un referente, un representante de los veteranos de
guerra, de los combatientes (NdR: se refiere al Capit�n de Corbeta (RE) Ra�l Ortega
Arrojo, presente en primera fila en el evento), de los cuales yo siempre hablo con
orgullo y que no son "ex" de nada. Recuerdo cuando se trat� de desmalvinizar la
historia de nuestro pueblo de una forma muy solapada. Bajaron de un plumazo el 2 de Abril
y el 20 de Noviembre, y para nosotros es una gesta heroica esa Vuelta de Obligado, y
Argentina es recurrente hist�ricamente en las causalidades que estamos viviendo en este
momento.
En el Grito de
Obligado la estrategia la manejaba un hombre con conocimiento militar, que era Mansilla,
pero la gesta fue posible gracias a la movilizaci�n de los mensuales, de los encargados
de campo, de los capataces, donde a punta de sable de lanza se lanzaron a galope tendido y
colocaron las cadenas. No se olvidaron nunca los franceses ni los ingleses, fue decir
basta de opresi�n.
Hoy estamos en una
situaci�n similar con el campo. El campo dijo "�Basta!" a todo esto, por eso
habl� de recurrencia y hablo de que se quiere minimizar a un sector como es la
ganader�a, que siempre ha salvado las papas de este pa�s, siempre. Hay que ver lo que
son las incongruencias, porque cuando el mundo reclama alimentos y cuando Argentina es una
f�brica de alimentos, el sector productor es el que est� en conflicto en este momento.
Ahora tendr�an que estar las cosas alineadas, cuidadas, protegidas, porque el campo es lo
que nos da respiro para poder lograr todas las dem�s cosas. No es bueno que la gente
est� con hambre o desocupada, pero pienso que la dirigencia pone lo suyo para llegar a
consensuar, por cuanto estamos en un pa�s que podr�a alimentar a 400 millones de
personas pero que ahora no puede alimentar a 40 millones. Yo creo que, evidentemente, algo
que llega a esta instancia debe tener que terminar solucion�ndose. No se hubieran perdido
estos 100 d�as de tiempo si se hubiese aplicado el sentido com�n o la l�gica, si se
hubieran derivado las cosas a donde corresponde, que es al Congreso.
Pero bueno, hemos
tenido muchos juicios sin lugar a duda divinos, y tambi�n de los otros, y evidentemente
contra el Soberano no se puede; el pueblo dictaminar� en su momento d�nde est� la
Verdad Hist�rica y pienso lo que tenemos que manifestar y contener es el hecho de estar
m�s unidos que nunca, sobre todo aquellos que abrazamos una conciencia nacional, lo que
tiene que ver con el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos, lo que hace a un pa�s
independiente, un pa�s que tenga libertades, y por sobre todas las cosas, lo que tiene
que ver con recuperar la dignidad del trabajo que es lo que hizo fuerte a este pa�s.
El compromiso
con el Pueblo y la Causa Nacional
Quiero decirles que
para mi es como una obligaci�n devolver gentilezas. Siempre fui consciente de lo que
significaba que el pueblo me haya dado a mi un sitio para poder en muchos casos manifestar
o decir lo que ten�a ganas de decir y no pod�a. Reitero, como uno tiene boleto de ida,
es como que ya lo �nico que tiene enfrente es el viento y est� convencido de lo que
piensa, porque en la balanza, en los platillos, son muchos m�s los buenos que los malos.
Este pa�s tiene esa condici�n de que cuando despierta hay que atajarse, porque de alguna
manera existe una conciencia, una convicci�n, que no es rentada sino que es l�gica, y
cuando llega ese momento crucial, donde peligra la dignidad de la familia, el hombre y la
mujer argentinos salen a luchar contra las imposiciones equivocadas.
Por eso veo
auspicioso el hecho de este encuentro, porque no fueron invitados a un teatro de revista,
no fueron invitados a un lunch o a un festival de humor, han sido invitados, a lo cual yo
me sumo a todos ustedes, a reflexionar, a concientizarnos de que la �nica salida que
tenemos es hacer respetar esto, la Patria, a respetar a lo que hace al sacrificio, a los
prohombres de nuestra Argentina, a esa deuda que existe todav�a con estos guerreros que
han vuelto por la puerta de atr�s de la casa y todav�a no han tenido realmente el
reconocimiento popular que merecen (NdR: se refiere en este caso a los combatientes de
Malvinas), y lastimosamente uno tiene que ser tambi�n conciente de la realidad, de
saber que hubo empresarios y gente destacable que se comprometi� y no cumpli�, de
conocer la cantidad de gente que muri� en combate y de la gente que se suicid�. Eso no
se publicita, no se conoce mucho que digamos, pero esa es la falencia social que existe en
nuestro pueblo. A veces la conciencia de nuestro pueblo es como una flor de un d�a, y yo
creo que de alguna manera, al margen de lo que significan estas convocatorias, el ver
gente con las cacerolas reclamando por sus derechos cuando corresponde y con la bandera
tiene que ser una cosa diaria, y no s�lo recordar en una fecha documental lo que
significa el valor y el respeto hacia lo nuestro. Pienso que el compromiso es diario con
lo que hace a buscar un mundo y una patria mejor.
Realmente pienso que debe haber mucho de docencia. Uno ya no lleg� a ejercer la
posibilidad o el mandato de lo que significa el hecho de profesar la did�ctica o la
pedagog�a, cosa en la cual estaba enraizado, pero las circunstancias de vida me dieron la
posibilidad de buscar las formas de ense�ar desde el escenario, un medio para tratar de
bajar una l�nea nacional para que se tomara conciencia a trav�s del mensaje.
El ejemplo y
el legado de Juan Manuel de Rosas
El amigo (Ndr: se
refiere al Secretario de Casa Patria, Nahuel Echeverr�a) en la introducci�n hablaba
de lo que signific� para mi la emoci�n de haber luchado desde muy joven, y por eso
realmente me emocion� cuando hoy vi la imagen del Brigadier en la oficina (NdR: se
refiere a la oficina de la Comisi�n Directiva del CEDICAP), porque yo aprend� a
quererlo y me inspir� en Don Juan Manuel de Rosas por su criterio de independencia, por
su lucha desde muy chico. �l luch� en las invasiones inglesas con 12 a�os y a los 15 se
independiza de un hacendado como era Don Le�n Rozas, su padre, y era tal el deseo de
abrirse camino en forma independiente que cambia las letras de su apellido de su padre,
era con "z" y �l cambia con "s", para distinguirse. Siendo joven,
Rosas fue el creador de los saladeros argentinos.
Era un hombre de un
especial atractivo personal, de un di�logo amplio y que hablaba los dialectos
abor�genes, quienes lo quer�an m�s que a los caciques. Llev� una lucha de 30 a�os de
gobernaci�n, pero por las guerras intestinas lo castigaron con la peor condena de la
�poca de los griegos, el ostracismo, llev�ndolo al olvido en su �xodo a Inglaterra.
Rosas era un hombre que hab�a depurado de alguna manera, lo que era la industria
ganadera, y que termina recibiendo, oh casualidad, la misma condena que recibiera el Padre
de nuestra Patria, el que no s�lo liber� Argentina sino que independiz� tambi�n a
Chile y a Per� y que termina en Boulogne Sur Mer. Ahora, �estaba tan equivocado un
estratega como San Martin que siendo muy joven, desde Murcia eligi� venir a Argentina y
ponerse a la cabeza de gente de Cuyo, de San Luis, y despu�s tambi�n de Mendoza, en
dirigir como destinatario de su sable de combate a Don Juan Manuel? �C�mo se puede
analizar el hecho puntual de que gente con tanta capacidad coincidieran en terminar cada
uno con un destino final de estar privados de sus afectos, de morir en vida, se puede
decir, solos con sus recuerdos?
No obstante todo
esto, Don Juan Manuel en un acre que ten�a en Inglaterra, que era una manzana, llev� la
idea de "Los Cerrillos", y ten�a en el casco del campo con una vaca, una cabra
y una oveja, o sea que nunca perdi� la dignidad ni el sentido del trabajo y del poder.
Ah� hablo yo de lo que significa la dignidad, el orgullo de esta gente. Arrepentido,
Urquiza le mandaba mil libras por mes, lo que tambi�n nos dice mucho de c�mo pensaba y
actuaba la aquella gente, c�mo era su forma de ser. Todav�a anda dando vueltas un libro
de Don Juan Manuel, "Instrucciones para los mayordomos y peones del campo", y
debe tener ciento treinta y pico de a�os, pero tiene una enorme vigencia, una actualidad,
a tal punto que uno lo aplica hoy en d�a y ser�a, m�s o menos, lo que hace el Coronel
Seineld�n en Chaco.
Sembrando
concienciapara restaurar los valores
No los quiero cargar
demasiado con este tipo de recuerdos, de principios y de ideas, pero es un racconto del
compromiso que uno tuvo desde muy chico, que sali� de ac�, del Parque Avellaneda, que
realmente era uno de los pulmones m�s grandes que ten�a la Capital Federal, en donde
disfrut�bamos la posibilidad de la felicidad pero cultivando todo aquello que hac�a a la
esencia nacional. Realmente uno tiene recuerdos de cuando �bamos a buscar las ca�as
cerca del tren para hacer el barrilete. Hay cosas que a uno evidentemente lo marcaron,
como las costumbres barriales.
En los a�os que
estuve en televisi�n, con programas como "Sembrando Conciencia", se lograron
hitos importantes para la pantalla chica, donde uno por convicci�n trataba de alguna
manera de recrear todo esto que hace a los oficios, que generalmente el citadino
desconoce, y ha habido casos de profesionales que me hab�an dicho "yo nunca hab�a
pensado ni por las tapas lo que significaba herrar un caballo, lo que hac�a era ir al
lugar donde se trabajaba y ver la fragua y ver c�mo se doblaba el metal para hacer el
herraje nuevo, que era como tener un zapato nuevo, o el hecho de recorrer caminos y
encontrarse con la diferente cantidad de hilos en los alambres y un esquinero y un puntal
y una california". A veces en la televisi�n han pasado casos a veces pintorescos,
como por ejemplo, una vuelta que hab�an ido las maestras y habl�bamos de los distintos
productos de granja, y contaban que de 30 chicos de una clase, cuando dibujaron los
pollos, la mayor�a los dibujaron al spiedo... Evidentemente era lo que conoc�an. Y
cuando les preguntaban a esos chicos de d�nde ven�a la leche, dec�an: "del
sachet". Hay cosas que culturalmente se desconocen, pero creo que hay como una
especie de obligaci�n y responsabilidad en lo que es la docencia, yo creo que uno no se
puede olvidar de ciertas cosas.
Coincidir�n algunos
de ustedes, con los que tenemos mayor similitud en las edades, de que todav�a se deben
acordar de las maestras de primario de cada grado y de c�mo se llamaba cada una, y de
alguna manera lo que significaba ese hecho de hablar de la "segunda mam�". Y
ten�a que ver porque ella era psic�loga antes que docente, y ajustaba las clavijas, al
menos cuando hab�a un problema en el hogar de ese chico y evidentemente sab�a los
pormenores de por qu� no estaba rindiendo. Y tambi�n uno se remonta a lo que era ac�,
en el barrio, cuando habl�bamos de lo que significaban sobre todo las comadres, esas
se�oras mayores, que charlaban de cosas como que una chica se hab�a casado con el
empleado del banco y dec�an "ah, �est� salvada!", o el recuerdo del jefe de
la estaci�n de tren o del correo. A lo que me refiero es que lo que prevalec�a entonces
era el valor de la instituci�n. El hombre pod�a ser bueno o malo, como en cualquier
circunstancia de vida, pero lo que de alguna manera determinaba todo era el hecho
institucional que estaba fijado en nuestra cultura. Estoy hablando de cosas bastante
antiguas, pero alguno se acordar� tambi�n de que normalmente los s�bados y domingos,
quienes viv�amos cerca de las parroquias, sab�amos que los padrinos de bodas siempre
llevaban monedas en el bolsillo, y cuando sal�an los novios el padrino tiraba las monedas
al aire y los chicos las juntaban. Pero sepamos que esas monedas del s�bado, el lunes ya
estaban en la estampilla de lo que era la caja de ahorro, la libreta, y ese ahorro ayudaba
en muchos casos a la econom�a del hogar, porque sin querer, los chicos se terminaban
encontrando con 50 o 100 pesos despu�s de haber ido guardando de a un peso o de a
cincuenta centavos peri�dicamente..
Cuando nosotros est�bamos en formaci�n, siguiendo con el tema de las instituciones, la
jerarqu�a era del hombre que fundaba un banco, y en estas �pocas parece que es del que
lo funde. Es la cruda realidad, pero es as�. La amistad era otro de los grandes temas del
barrio. Yo no me olvido jam�s del sargento de Directorio y Lacarra, que era Beto. Ese era
el amigo, el que nos cuidaba, proteg�a, y por ah� dejaba la pistola en el bar y jugaba a
la pelota hasta que ven�a "la lancha", como le dec�amos en esa �poca al
patrullero, firmaba y se iba. Beto no dejaba de ser polic�a ni de preservar y proteger,
pero ten�a el criterio de la amistad. Un poco la idea de todo este comentario es
refrescar, pero no por el hecho de decir que siempre las �pocas anteriores fueron
mejores, sino por el tema de recordar que hab�a un criterio de igualdad en muchas cosas,
y las jerarqu�as se reg�an por la capacidad. Ahora todo esto se tergivers�. Una
maestra, por ejemplo, ten�a autoridad en el grado, aunque siempre estaba cerca de los
chicos. Me acuerdo que yo era bastante d�scolo en la �poca de estudio y recuerdo cuando
uno se preocupaba si ten�a un problema de amonestaciones o un llamado de atenci�n; ya
con el hecho de llamar al padre sab�a que a la vuelta ten�a incorporados veinte
"coquitos" en la cabeza. En este tipo de casos, como alumno sab�as que te iban
a reprender en el colegio pero todav�a mucho m�s en la casa. Hoy el conflicto es que la
madre va y le pega a la maestra...
Necesitamos tener m�s Casas Patria
Bueno, lo que yo creo
interesante de esta charla amena, de este intercambio de criterios y de conceptos, como
dije hace un momento, es el tema reflexionar de algo que hemos perdido los argentinos, que
es el poder del di�logo. Yo digo a veces que deben de haber proliferado los
traumat�logos porque la gente debe tener problemas de cervical por comer con el televisor
encendido. No se habla m�s, no hay di�logo en las familias, se enteran todos tarde de
las cosas, y yo creo que lo que hay que recuperar es esta idea de lograr que la gente con
experiencia que tambi�n baje al mundo del chico para poder explicarles las cosas
fundamentales, sobre todo porque hay muchos que intentan dar mensajes cambiando los
valores. Yo nunca le tuve miedo a mi viejo, jam�s. Siempre habl�bamos much�simo.
Aparte, �l no ten�a necesidad de pegarme, solamente con los cambios de tono de voz yo
sab�a c�mo era la cosa. Es gracioso, porque yo me encuentro con gente de mi edad o
menos, y hay una especie de recurrencia en cuanto a reconocer esto.
Generalmente, cuando
uno es interlocutor de algo tiene que estar primero convencido de lo que est� diciendo,
para establecer ese ping-pong, ese di�logo. Por eso es auspiciosa esta invitaci�n, que
es la primera pero no va a ser la �ltima. Seguramente s� ser�a bueno adquirir un
compromiso, que en un tiempo no muy lejano podamos tener mas Casas Patria en distintos
barrios, para que de alguna manera sea la simiente de un criterio a seguir en buscar las
formas de reencontrarnos, sin distinci�n de edades, tratando de hacer hincapi� en el
hecho de recuperar el di�logo.
Pienso que es
interesante, porque hay que terminar con la barrera generacional con los chicos y los no
tan chicos, que es como que tienen envasadas las respuestas, donde no hay un compromiso
real de buscar las formas de allanar las verdades hist�ricas, y los otros han avanzado
muchisimo, sobre todo al ser due�os de los medios, en su intento de mostrar la historia
de un solo lado. Pienso que es necesario en muchos casos buscar esas formas de las que
hablo. Hace bastante tiempo que yo vengo luchando por una idea, que es luchar o predicar
en muchos casos, sobre todo para que se genere a trav�s del Estado. Es como una pr�dica
en el desierto, pero como yo tengo la figura del tabano muy impregnada en mi, considero
que es bueno buscar las formas, sobre todo en un tema que est� fresco y que es Malvinas.
Buscar las formas de que los referentes, como yo digo los pr�ceres vigentes, no pierdan
el espacio de poder contar la realidad de lo que es, porque yo abrac� mi sentimiento a
traves de libros de Historia, donde lo que me inculcaba la vieja era el hecho de tratar de
leer lo que exalta algo y tratar de leer al que lo est� denostando tambi�n, y en el
medio de ambos va a estar la realidad. De alguna manera, entonces, considero que tenemos
que hacer hincapi� en esto, porque reitero, somos m�s los que tenemos la verdad de la
Historia y tenemos que hacer hincapi� en el sentido de buscar las formas para estar m�s
juntos y menos dispersos en cuanto a lo que es una conciencia nacional. Este pa�s est�
hecho de esa manera.
Si uno se retrotrae o
se remite a ver c�mo naci� la Historia Argentina y va a ir a un museo por l�gica, va a
encontrar en la independencia, en la formaci�n de la simbologia argentina, que va a ver a
tres figuras que tienen que ver consecuentemente con lo institucional: va a estar el
sacerdote, va a estar el militar y va a estar el civil. No se puede entonces renegar de
las instituciones de nuestro pueblo.
Quiero agradecerles la posibilidad de haber sido invitado. Aplaudo y festejo esta lucha.
Gracias a toda la gente a la Comisi�n Directiva, a la gente que est� interesada en el
hecho de que trascienda esta idea de mantener vivos los principios de nuestra historia, de
nuestros pensamientos, del hecho de la pertenencia, del arraigo, de la identidad de este
pueblo a trav�s de comprometernos cada vez m�s en pelear para que no nos invadan, para
que no nos cambien el rumbo de esta historia. As� como ellos hacen hincapi� en sus
muertes, nosotros tenemos muchos muertos tambi�n, que evidentemente no dudaron ni un
instante en llevar adelante este pabell�n nacional por el que ofrecieron la vida.
Con lo cual les quiero agradecer de nuevo la posibilidad de estar hablando con ustedes, de
hacer extensiva esta charla de vida, donde evidentemente me van a encontrar donde sea,
donde el viento nos amontone, pero con una convicci�n y un ideal que no tiene dobleces.
Con �sta vivimos y con �sta morimos, as� que les agradezco. Estoy muy contento de que
me hayan dado el espacio y la posibilidad de platicar con ustedes, y espero que nos
reencontremos ac� en un tiempo no muy lejano y duplicando la apuesta para que tengamos
m�s gente, m�s familia y m�s ideal.
Roberto
Rimoldi Fraga / Conferencia en Casa Patria
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DEL SHOW AC�STICO EXCLUSIVO
DE ROBERTO RIMOLDI FRAGA EN CASA PATRIA